Todo


[Una asistente centrada únicamente en su carrera y un presidente que siempre consiente a su esposa]
[Ambos puros, matrimonio relámpago, dulzura, amor después del matrimonio, su primer amor resultó ser ella misma]
Después de una noche de pasión bajo los efectos del alcohol, Julieta López, asistente ejecutiva, despertó y descubrió que la persona que yacía a su lado ¡era su jefe, Orlando Rojas, el hombre serio y reservado de siempre!
Julieta optó por huir de la situación, esperando que Orlando también la olvidara.
Pero él se lo tomó con seriedad. —Esa noche... fue mi primera vez.
Julieta sintió un torbellino en su interior. —¿Quiere que me haga responsable?
Orlando esbozó una sonrisa ladeada. —Puedes hacerte responsable... Ayudándome a evitar un matrimonio de conveniencia sin sentido.
Por el tratamiento médico de su madre, Julieta tuvo que aceptar temporalmente el papel y ser la esposa de Orlando. Ambos acordaron tres reglas, con una duración de un año y una separación garantizada al finalizar.
Sin embargo...
Un año, dos, tres...
—Señor Orlando, creo que deberíamos...
Antes de que pudiera terminar la frase, sus labios fueron sellados por un beso.
—Sí. —El hombre sonrió con picardía—. Deberíamos ponerle fecha límite... ¡Para siempre! 
Hace tres años, atacó a alguien por ira debido a su novia y fue encarcelado por agresión intencionada. Tres años después, al regresar, encontró que su familia había sufrido un gran cambio. Su hermano mayor y su cuñada habían fallecido en un accidente de coche, su padre había quedado cojo de una pierna y su sobrino, de tan solo siete años, había contraído leucemia. El centro de salud familiar, legado de generaciones, ya no existía. Para mantener a la familia, su padre había pedido un préstamo a usureros y su casa estaba en la ruina. Justo en ese momento, se enfrentó a la traición de su novia y al engaño de su exnovia. Entonces no queda más remedio que revelar la verdad. Él no es un recluso de reforma laboral, es el médico de la prisión, es el Rey de la Prisión. Su nombre es Alberto Rodríguez. 

Mi madre enfrentaba las últimas etapas del cáncer, y su mayor anhelo antes de fallecer era verme casarme con Rafael Flores.Tras rogárselo sin cesar, Rafael finalmente aceptó casarse conmigo para concederle ese último deseo a mi madre. Sin embargo, el día de la boda, el novio no apareció. Llamé repetidamente, pero nadie respondía... Terminé siendo el hazmerreír del evento, y mi madre, consumida por la ira, vomitó sangre y falleció dejándome sumida en sus reproches. Absorta en los preparativos del funeral de mi madre, no conseguí tiempo para investigar qué había sido de él. No fue sino hasta el día siguiente, cuando un amigo me envió una captura de pantalla de Facebook: Mi esposo estaba abrazado a otra mujer, sonriendo con un semblante lleno de adoración... 

Durante tres años de matrimonio, Catalina Fernández se esforzó por ser una esposa ejemplar, impecable tanto en sociedad como en el hogar.Ella creía que, si se entregaba por completo, lograría derretir el corazón de Alejandro Guzmán.Hasta que, el día de su cumpleaños, Alejandro la dejó tirada en un charco de sangre, embarazada de pocas semanas, y se marchó sin volver la vista atrás.¿La razón? Su "primer amor" lo había llamado, diciendo que se había ido la luz y tenía miedo a la oscuridad.Todos se burlaban de Catalina, asegurando que haría lo que fuera con tal de entrar a una familia adinerada.Pero lo que nadie sabía... ¡era que ella misma pertenecía a una familia poderosa!Tras el divorcio, renació de las cenizas y se convirtió en la mujer más rica del país.No solo hizo morder el polvo a quienes alguna vez la humillaron, también se rodeó de un sinfín de pretendientes decididos a conquistarla.Sin embargo, el hombre que alguna vez fue frío como el hielo, reapareció de pronto. Y no solo comenzó a estorbar a los hombres que la cortejaban, sino que incluso se convirtió en su más fiel adulador.—Catalina, volvamos a casarnos. Traspasaré toda mi fortuna a tu nombre. Lo que desees, será tuyo.Catalina lo miró con desprecio por encima del hombro: —Lo siento. Todo lo que tú tienes, yo ya lo tengo. Los hombres... solo ralentizan mi camino hacia el dinero. 
Enrique Reyes y Antonia Escobar eran las dos leyendas más míticas del mundo jurídico.Él, en la zona de Llano Azul, jamás había perdido un solo caso penal.Ella, en Miraflores, estaba invicta en un sinfín de batallas civiles.En el círculo jurídico se decía que eran "los dos titanes del norte y del sur, quienes evitaban siempre un enfrentamiento directo".Pero lo que nadie sabía era esto:Hacía tres años, Antonia se había casado en secreto con Enrique, ocultando su verdadera identidad.Antonia eligió convertirse en su dócil esposa, prepararle sopa, acompañarlo a sus compromisos sociales y dejarle la luz encendida por las noches.Pero ahora, Antonia ya no quería seguir fingiendo. 
[Incontables habilidades ocultas + ambos son extraordinarios y puros en sus sentimientos + venganza implacable y elegante + siempre directos + todos los adoran + ligera y divertida]El renombrado Sergio Herrera de Solarena fue informado de repente de algo insólito: ¡hacía un año que se había casado!Y así sin más ni más le lanzaron su acuerdo de divorcio y, tomando de la mano a su esposa completamente desconocida, Clara Flores, se dirigió a las oficinas del Registro Civil. Ese mismo día, mientras tramitaban el divorcio, recibió dos noticias impactantes:Primera: ¡el certificado de matrimonio había desaparecido! Segunda: ¡todo el sistema de divorcios había colapsado!Al no poder tramitar nada, no les quedó otra opción más que convivir. Hasta que, de pronto, un día, Sergio descubrió uno, no... varios secretos.¡La milagrosa doctora a quien había estado buscando con tanto empeño, la doctora Trece Agujas, era su esposa!¡La hacker Ángela, a quien deseaba contratar con un salario altísimo, era su esposa!¡La gran maestra de talismanes del mundo esotérico era su esposa!¡La legendaria experta en artes marciales clásicas era su esposa!¡Y la virtuosa de la medicina que había traído gloria al país en innumerables ocasiones también era su esposa!Sergio publicó en línea: —¡Las habilidades ocultas de la señora Herrera son tantas que ya perdí la cuenta! ¿Cómo se supone que voy a resolver esto? 


—Tía María, lo he pensado bien y estoy dispuesta a dejar la familia Torres para irme al extranjero y vivir contigo—, dijo al otro lado del teléfono. El tono de María rebosaba alegría, instando con efusividad. —Bien, Rosa, voy a gestionar tu visado inmediatamente; probablemente tarde un mes. Aprovecha este tiempo para reunirte más con tus amigos y compañeros, pues una vez establecida en Nueva Zelanda, será complicado volver a veros. Asegúrate de despedirte adecuadamente. Especialmente de Hugo, quien te ha cuidado desde pequeña. La gratitud por su crianza no se olvida fácilmente; asegúrate de agradecerle como es debido—. Rosa Díaz respondió en voz baja con unas pocas palabras. Tras colgar el teléfono, se levantó del balcón y regresó a la sala, lanzando una mirada inconsciente hacia la foto grupal dispuesta sobre la mesa. 

Acabo de vivir la Nochebuena más impactante de mi vida.
Quedé con mi mejor amiga para una fiesta temática de Nochebuena en pijama; a propósito me puse un camisón negro de encaje y le tomé una foto sexy para enviársela.
[Amor, ¿quieres abrir tu regalo de Nochebuena?] Le escribí, provocándola a propósito.
Tres minutos después, respondió: [¿Estás segura de que quieres jugar tan fuerte?]
Me burlé de que se pusiera seria y, medio borracha, le contesté de forma desafiante: [Si no te atreves, dilo.]
Veinte minutos después, la puerta fue empujada con violencia.
Leo Montoya, con quien llevaba medio año peleada, estaba de pie en la entrada. Entró con el viento y la nieve, los ojos enrojecidos, y me empujó contra la cama para besarme con una urgencia feroz.
—¿Cómo me llamaste hace un momento? —Su aliento ardiente rozó mis labios; la voz, ronca. —Dilo otra vez.
Todo mi cuerpo tembló y desperté de golpe. Agarré el celular que tenía al lado.
Creí que el mensaje era para mi mejor amiga, pero en la pantalla del chat aparecía Leo. 


Recibí un video pornográfico."¿Te gusta este?"El hombre que habla en el vídeo es mi marido, Mark, a quien no veo desde hace varios meses. Está desnudo, con la camisa y los pantalones esparcidos por el suelo, empujando con fuerza a una mujer cuyo rostro no puedo ver, sus pechos regordetes y redondos rebotan vigorosamente. Puedo escuchar claramente los sonidos de las bofetadas en el video, mezclados con gemidos y gruñidos lujuriosos."Sí, sí, fóllame fuerte, cariño", grita extasiada la mujer en respuesta."¡Niña traviesa!" Mark se levanta y le da la vuelta, dándole una palmada en las nalgas mientras habla. "¡Levanta el culo!"La mujer se ríe, se da vuelta, balancea las nalgas y se arrodilla en la cama.Siento como si alguien me hubiera echado un balde de agua helada en la cabeza. Ya es bastante malo que mi marido esté teniendo una aventura, pero lo peor es que la otra mujer es mi propia hermana, Bella.************************************************** ************************************************** **********************"Quiero divorciarme, Mark", me repetí por si no me escuchó la primera vez, aunque sabía que me había escuchado claramente.Me miró fijamente con el ceño fruncido antes de responder fríamente: "¡No depende de ti! Estoy muy ocupado, ¡no pierdas el tiempo con temas tan aburridos ni trates de atraer mi atención!"Lo último que iba a hacer era discutir o discutir con él."Haré que el abogado le envíe el acuerdo de divorcio", fue todo lo que dije, con la mayor calma que pude.Ni siquiera dijo una palabra más después de eso y simplemente atravesó la puerta frente a la que había estado parado, cerrándola con fuerza detrás de él. Mis ojos se detuvieron un poco distraídamente en el pomo de la puerta antes de quitarme el anillo de bodas de mi dedo y colocarlo sobre la mesa.Agarré mi maleta, en la que ya había empacado mis cosas y salí de la casa. 
Cuando Elena Guerrero le entregó el acuerdo de divorcio, Tomás Jiménez estaba ocupado disque muy ocupado llamando a alguien, ocupado consolando a su amante número cincuenta y dos.—Tomás, vamos a divorciarnos.—Firma de una vez, espera un mes, y cuando termine el período de reflexión del divorcio, nos separamos, sin tener más relación entre nosotros.Al escuchar esto, él aceptó, tomó el documento sin ni siquiera mirarlo, y lo pasó directamente a la última página, firmando su nombre con indiferencia.Después de firmar, se levantó orgulloso mientras tomaba su abrigo, aun susurrando palabras dulces a la joven al otro lado del auricular.—Está bien, ya mismo voy para pasar un rato rico, ¿sí?Cuando colgó, Tomás ya estaba en la puerta, pero de pronto recordó algo, se volteó y miró a Elena: —Ah, por cierto, Eli, el documento que me hiciste firmar hace un momento, ¿qué era?Ya lo había firmado, y recién entonces se le ocurrió preguntar. 



En Río Alegre todos sabían que Sandra Díaz tenía un esposo ejemplar, obediente y amoroso.Pero no había pasado mucho desde que tuvo a su bebé cuando recibió un mensaje por WhatsApp de un número desconocido.El mensaje contenía solo una frase:[Alejandro te ha traicionado. Tengo pruebas].Una frase tan breve se clavó de golpe en sus ojos, dejándola sin aliento.Instintivamente levantó la cabeza y vio a Alejandro González de pie junto al lavabo, inclinado, lavando a mano el pantalón manchado de loquios que ella acababa de cambiarse.El renombrado y distinguido dueño del Grupo Solandino, realizando con naturalidad las tareas de un sirviente.Todo porque nunca confiaba en dejar sus asuntos en manos de otros.Al notar su mirada, Alejandro giró levemente la cara, con una expresión tierna en los ojos. —El bebé todavía no se despierta. Aprovecha y duerme un poco más... ¿Por qué estás tan pálida?Arrugó la frente, se secó las manos y se acercó. —¿Te vuelve a doler el pecho? Te doy un masaje.Sandra soltó una risita, movió la cabeza y, tras ver salir a Alejandro, eliminó el mensaje. 

Darya pasó tres años amando a Micah, adorando el suelo que pisaba. Hasta que su abandono y el abuso de su familia finalmente la despertaron a la horrible verdad: él no la ama. Nunca lo hizo, nunca lo hará. Para ella, él es un héroe, su caballero de brillante armadura. Para él, ella es una oportunista, una cazafortunas que planeó su camino en su vida. Darya acepta la dura realidad, reúne los pedazos destrozados de su dignidad, se divorcia de él, recupera su nombre real y, reclama su título como la heredera multimillonaria más joven del país. Sus caminos se vuelven a cruzar en una fiesta. Micah observa a su ex esposa cantar como un ángel, romper la pista de baile y luego frustrar a un malintencionado con una patada giratoria. Se da cuenta, con retraso, de que ella es exactamente el tipo de mujer con la que querría casarse, si tan solo se hubiera tomado la molestia de conocerla. Micah actúa con prontitud para recuperarla, pero descubre que ahora está rodeada de solteros elegibles: CEO de alto poder, bioquímico genio, cantante premiado, playboy reformado... Peor aún, deja bastante claro que ha terminado con él. Micah se prepara para una batalla cuesta arriba. Él debe demostrarle que todavía es digno de su amor antes de que ella se enamore de otra persona. Y el tiempo se está acabando… 
"Tengo una mujer a la que amo, pero a mi abuelo no le gusta. Cásate conmigo y podré protegerla".¿Quién habría pensado que esta sería la experiencia de propuesta de Leah? Y aún más inesperado fue su aceptación de un contrato tan desigual, únicamente porque amaba a este hombre, Eugene.Ella siempre había sido buena con él, aprendiendo a ser como todas las esposas, leal, cariñosa, sumisa. Soportó la hostilidad de todos los miembros de su familia hacia él, solo para recibir sus palabras indiferentes."Ella ha vuelto, vamos a divorciarnos".Esta vez, nada había cambiado. No tenía ningún derecho a negarse; sólo podía aceptar.Pero lo que nadie sabía era que ella era, de hecho, la hija del presidente del Grupo JK.Al regresar a casa después del divorcio, inmediatamente se hizo cargo del Grupo JK, volviéndose inalcanzable... 
Durante tres años de matrimonio, Salvador Herrera rara vez regresó a casa. En los círculos sociales todos decían que él la detestaba profundamente.
Lorena Flores conoció a Salvador cuando tenía doce años; lo acompañó desde sus días de pobreza hasta que alcanzó el éxito y la fama. Pero con una sola frase "ya no te amo", ella se convirtió en el hazmerreír de todos.
Los amigos de él se burlaban de su ingenuidad, las admiradoras de Salvador decían que ella lo manipulaba con la moral, que era una mujer sin vergüenza.
Todos olvidaron que lo había acompañado durante catorce años completos.
Aferrada a los recuerdos del pasado, se negaba a soltarlo y poco a poco se transformó en una mujer amargada y gritona.
La mirada de Salvador hacia ella, sin embargo, permanecía siempre fría y distante.
Cansada, dejó los papeles del divorcio sobre la mesa y se marchó. Todos dijeron que Salvador, por fin, se había liberado.
Pero en un rincón donde nadie podía verlo, el orgulloso hombre, aún vestido con su traje impecable, se arrodilló y le rogó con desesperación que no se divorciara.



En su vida anterior, su madre sufrió el desamor y la traición de su padre, quien le traicionó y perdió su confianza, lo que le llevó a un final trágico. Después de un cruel giro del destino, fue exiliada a un pueblo remoto durante 19 años y finalmente perdió la vida a manos de la familia Hampton.Ahora, con una segunda oportunidad en la vida, jura vengar a su madre y a sí misma. Impulsada por una determinación feroz, se embarca en una misión para desmantelar al canalla traidor y al loto blanco mentiroso que la traicionó. En el camino, se encuentra en una relación inesperada y dulce con su marido aparentemente "tacaño".El mundo está conmocionado y confundido por su regreso."¿No es ella la chica del pueblo que fue exiliada durante 19 años y asesinada por la familia Hampton?" susurran.Pero de su pasado surgen poderosos aliados:Su tío, un poderoso presidente corporativo, declara: "Esa es mi preciosa sobrina".Su segundo tío, una gran celebridad, afirma: "Estoy aquí para conversar".Su tío pequeño, campeón en competiciones electrónicas, está dispuesto a apoyarla.Y luego está su marido. Muchos lo conocen como un hombre discapacitado y sorprende a todos al decir: "Esa es mi esposa". Cuando le preguntan por su discapacidad, una sonrisa cómplice se dibuja en su rostro."Sólo quedaré lisiado frente a ella", revela, con su aura misteriosa insinuando profundidades ocultas y una fuerza formidable.Juntos, forman una alianza inquebrantable, lista para dominar el mundo y derrotar a cualquiera que se atreva a interponerse en su camino. 
Silvia Cordero amó a Armando Reyes durante diez años, hasta que un día lo vio, junto a su propio hijo, acompañando a otra mujer. En ese instante, su corazón se hizo pedazos.Al contemplar desde el piso de arriba aquella escena tan idílica, Silvia decidió darle un giro radical a su vida.Con un marido que tenía amante y un hijo que quería una madrastra, ya no le quedaban ganas de ocuparse de ellos. Hombres hay de sobra; que se han felices entre ellos.Despierta al fin, Silvia volvió a perseguir sus sueños y se convirtió en una nueva estrella que brillaba con fuerza en el mundo de la pintura.De paso, heredó una fortuna de miles de millones, y todos la alababan como la gran triunfadora de la vida.Tras recibir la admiración de demasiada gente, su exmarido volvió furioso y la acorraló entre sus brazos.Silvia esbozó una fría sonrisa y se apartó. Si alguna vez se habían amado con locura, ahora lo que sentía era un odio igual de intenso.Con la cara impasible, dijo: —Señor Armando, abre bien los ojos, no vaya a ser que abraces a la persona equivocada.Más tarde, aquel hombre, ya despreciable a sus ojos, sufrió un dolor que le partía el alma y se arrepintió de no haber actuado antes. Noche tras noche, con su hijo a su lado, se arrodillaba ante su puerta pidiéndole perdón.Silvia, harta de todo, le gritó: —¡Lárgate! 
La familia de María Fernández y la mía han sido aliadas durante generaciones, y desde que éramos niños, se acordó nuestro compromiso matrimonial.Sin embargo, a pesar de ser mi prometida, ella se enamoró del hombre que era más conocido como el patán del campus universitario.Para protegerla de ser engañada, usé mis contactos para conseguir que la transfirieran de universidad.Pero, justo antes de graduarnos, un camión vino directo hacia mí.Ella me miraba desde arriba, con desprecio en sus ojos.—¿Por qué decidieron cuando éramos niños con quién me iba a casar? ¡Si no fuera por ti, ya habría encontrado a mi verdadero amor!Cuando volví a abrir los ojos, había renacido en mis días de universidad.Ese hombre, con su aire de arrogancia, me confrontó.—¿Eres el prometido de María?Negué con la cabeza, —No, no lo soy. 
Perseguí a mi prometido durante siete años, pero él seguía enamorado de la hija que mi madrastra había traído consigo. Para obligarme a romper el compromiso, hizo que alguien manipulara unas fotos mías en la cama y las difundiera por toda la ciudad.
Ese mismo día, mi madre sufrió un accidente de tráfico provocado por la ira y la angustia, y fue ingresada en el hospital.
En medio de la desesperación, mi amigo de la infancia, Ramón Gómez, quien llevaba muchos años enamorado de mí, llegó apresurado. Con el corazón en vilo, se encargó de conseguir médicos para mi madre y se desveló toda la noche junto a su cama.
Sin embargo, una semana después, igual mi madre falleció.

María García era una belleza deslumbrante y una auténtica hechicera seductora, famosa en su círculo.
Se decía que le bastaba con mover un dedo para embelesar a innumerables hombres, aun cuando ella desdeñaba siquiera concederles una mínima mirada.
Hasta que, en un accidente, alguien la drogó; con pasos tambaleantes, fue a estrellarse contra el pecho de Alejandro Fernández.
Alejandro, el nuevo magnate del mundo empresarial, era sinónimo de frialdad aristocrática, aplomo y decisión; por más que incontables bellezas lo intentaran con todos sus recursos, no lograban siquiera rozar el borde de su chaqueta.
Cuando alzó la mirada y reconoció a quien tenía delante, María esbozó una sonrisa amarga e impotente, sin resignarse a que su primera vez fuera a caer en manos de ese iceberg incapaz de entender el romance.
Pero, para su sorpresa, Alejandro solo la observó en silencio durante un buen rato y, acto seguido, con el semblante impasible, la entregó al médico para que le hiciera una revisión.
—Cuando despierte, envíenla directamente de regreso a la familia García.
María alzó una ceja: era la primera vez en su vida que alguien la rechazaba.
En un instante, una frustración indescriptible y un afán competitivo se enredaron en ella.
Desde entonces, recordó por completo a ese hombre llamado Alejandro: noventa y nueve veces se le insinuó por iniciativa propia, solo para conseguirlo. 
“Uno a uno, ambos con identidades cambiadas, ¡ven y hagámonos daño mutuamente!”Hace diecisiete años, la verdadera señorita de la familia Ruiz fue cambiada al nacer y ahora, diecisiete años después, ha sido encontrada y traída de vuelta. Con el regreso de la verdadera señorita, el padre la desprecia, la abuela la ignora y el prometido la rechaza.Diego Ruiz: —La familia Gómez no acepta a una campesina como nuera. Para proteger los intereses de ambas familias, anunciaremos que eres una hija adoptiva.Señora Carmen: —Tus calificaciones son tan malas que no mereces dormir en la habitación principal, vete a la habitación de huéspedes.Prometido: —Solo la señorita Ruiz es digna de mí, ¡lárgate, campesina!Ana Pérez ante esto: No le importa.Después...El nombre de Ana aparece frecuentemente en los titulares de noticias.Revelación 1: ¡La genio con puntaje perfecto en el examen de ingreso a la universidad es Ana!Revelación 2: ¡El gran hacker Cuervo es Ana!Revelación 3: ¡La mejor en la red de médicos es Ana!Revelación 4: ¡La persona amada por el señor Carlos es Ana!Revelación 5: ...Aquellos que alguna vez despreciaron a Ana fueron golpeados por la realidad y, en su desesperación, le suplicaron ayuda, pero todos fueron rechazados por un hombre que los castigó uno a uno.Carlos Sánchez: —Mi esposa solo me pertenece a mí.Después de decir esto con firmeza, se da la vuelta y con una expresión de compasión le dice a Ana: —Con todas tus identidades, tendrás que protegerme en el futuro.Ana, con una expresión fría, le responde: —Señor Carlos, no finjas. Tu verdadera identidad ya ha sido expuesta. 

María García era la mujer que Solarena consideraba la más adecuada para llevar a casa y convertirla en esposa.
Su belleza podía hechizar a cualquiera y su carácter tan dócil y apacible resultaba casi increíble.
Alejandro Fernández había provocado incontables escándalos amorosos y siempre era su prometida quien terminaba encargándose de limpiar los desastres.
La primera vez, cuando Alejandro fue fotografiado paseando con una modelo joven, María, con fiebre alta, se levantó en plena noche para arreglarlo todo y retirar las tendencias de búsqueda.
La tercera vez, cuando Alejandro y una actriz emergente fueron acorralados por reporteros en un hotel, María acababa de someterse a una apendicetomía y, aun así, soportó el dolor para dispersar a los periodistas.
La novena vez, cuando Alejandro celebró el cumpleaños de su amante el mismo día del funeral de Carmen González. María, llorando, redactó y publicó un comunicado para aclarar la situación por él...
Pero, en la última ocasión, la mujer, que estaba bajó de la cama de Alejandro, era su hermana menor, a quien María había amado y protegido durante veinte años. 
Noelia Jiménez había estado con Antonio Cordero durante diez miserables años, creyendo haber satisfecho todas las necesidades y caprichos de él. Pero cuando su madre sufrió un grave accidente de tráfico y cayó en un estado crítico de salud, él la dejo botada en el hospital, para ir a la estación de policía a socorrer y pagar la fianza de la miserable que había causado que su madre estuviese en el hospital. Tiempo después su madre falleció, y a él esto no le importo, en cambio, él se fue de viaje al extranjero con la mujer que le gustaba. Noelia lo confrontó una y otra vez mientras sostenía la urna con las cenizas de su madre, y él respondió: —Si no puedes soportarlo, lárgate entonces de mi vida. Entonces, Noelia se resignó. Antonio la siguió e intentó reclamarle por su relación con dos certificados de matrimonio en las manos, pronuncio, —Noelita, estamos casados y esto no lo puedes evitar tan fácil. Al ver los documentos que aparecieron de repente, Noelia, con el brazo del hombre que la acompañaba, casi se dobló de la risa. —Tío. Sin mirarlo ni por un solo instante, ella lanzó el certificado del matrimonio en la cara de Antonio y lo avergonzó con una risa, —No tienes vergüenza alguna, canalla. En esos tiempos, un amor que llegó de la nada y tan tarde no tenía valor alguno. … Todo el mundo sabía muy bien que Noelia era muy reservada y discreta, mientras que Antonio era un indomable rebelde sin causa. Dos personas completamente diferentes que, debido a una farsa, habían tenido que compartir una década de ida juntos. Ella pensó que su compromiso desde jóvenes, debido al tiempo que llevaban juntos, se convertiría naturalmente en amor y profunda pasión propia de una pareja que se quiere mucho. Pero solo cuando vio a Antonio sonrojarse por otra persona, se dio cuenta demasiado tarde de que Antonio no era como un mar silencioso, simplemente no era capaz de agitar olas o cualquier tipo de problema que se le presentara en el camino por ella. Su encuentro fue un grave error desde el principio. Así que, como las mareas que retroceden constantemente, no había necesidad alguna de recordarme. 


[Padre e hijo autodestructivos, escapando de un matrimonio insalubre, en busca de sufrimiento]No puedo negar el carisma de Lucía Gómez, la primera novia de mi esposo.Tras su regreso al país... Para complacerla, aquel hombre que solía declarar su incomprensión por el romance durante nuestro tiempo juntos, ahora se esforzaba sobremanera en tratarla bien.Incluso mi hijo, en mi presencia, murmuraba deseando que la ex de su padre fuera su madre.Para ellos, padre e hijo, mi única utilidad parecía ser lavar ropa, cocinar y atender sus necesidades diarias.Sin embargo, una pequeña niña con autismo, agarrando el borde de mi vestido, me dijo con determinación: —¡La madre que Diego López no quiere, yo la quiero!Fue entonces cuando comprendí que, incluso en tierras áridas, aún pueden brotar rosas deslumbrantes.Cuando finalmente me convertí en la persona que deseaba ser, ellos se arrepintieron...Mi exesposo llamó, lamentando que nuestro hijo extrañaba a su madre.—Su madre ahora, no soy yo.Continuó, reconociendo su error, porque había comprendido que aún me amaba.El hombre a mi lado, besando el dorso de mi mano y con un deje de celos, exclamó: —Aún no he alcanzado a mi diosa, y tú definitivamente no estás a su altura. 

"Savannah quería vengarse de su exnovio, así que se fue al aeropuerto a buscar un hombre guapo para hacer un video besándolo y enviárselo a su ex; sin embargo, tuvo tan mala suerte que escogió a Callan Handerson, uno de los solteros más codiciados del mundo. Aunque Savannah fue quien lo besó sin previo aviso, nunca se hubiera imaginado que sería el propio Callan, el que le terminaría enseñando cómo era un beso francés de verdad; la chica entró en pánico y salió huyendo. Callan no se esperaba que, gracias a una sucesión de coincidencias, una historia romántica se terminaría formando entre ellos; este mismo día se volvería encontrar a esta chica traviesa, pero adorable, en el club de entretenimiento más lujoso y de más alto nivel de ciudad T. ¡La vio borracha mientras lo observaba en el baño de hombres!, él la arrinconó contra uno de los cubículos, cerró la puerta, y luego la besó sin vacilar. Después de esa noche, el destino los sumergió en un juego de trucos y engaños, en el que Savannah caería víctima de una de las trampas de este hombre, el mismo que al principio creyó que sería su víctima para la venganza. En esta montaña rusa de emociones, la chica, casi sin darse cuenta, terminaría mezclando el amor y el odio en su corazón." 

Cuando Silvia González empujó la puerta del privado, justo escuchó a un grupo de hombres discutiendo sobre lo maravilloso que es el sentimiento del primer amor. —Ramón, todos hemos hablado, ahora es tu turno, no intentes esconderte. —Al escuchar ese nombre, la mano de Silvia se detuvo en la puerta. Después de un largo silencio, Ramón tomó un sorbo de su bebida y, momentos después, su voz baja y embriagada resonó. —Tengo tatuado su nombre cerca de mi corazón, y aún no lo he borrado...Mi chaqueta de motociclista tiene una mancha de sangre, es de nuestra primera vez juntos y siempre la he atesorado...Mi actual novia es su sustituta. 
El magnate del mundo empresarial, Pedro Fernández, juró que nunca se casaría. Sin embargo, su vida dio un giro inesperado cuando de repente le impusieron a una pequeña y encantadora esposa. ¡Fue así como el joven señor Fernández abrió un nuevo capítulo en su vida!—Presidente, su esposa destrozó la casa de los González.—¿Ya se calmó? —preguntó el hombre.—No...—Llama a más personas para que la ayuden.—Presidente, su esposa se peleó con alguien y lo mandó al hospital.—¿Está satisfecha?—No.El hombre siguió trabajando, —Continúa.Pero un día, cuando el hombre supo que ella había vuelto a pelearse, se enfureció, —¡Leticia García, ¿acaso necesitas que te pongan en tu lugar?! Leticia, con tono juguetón, respondió, —Cariño, antes no eras así...El hombre señaló su vientre abultado, —¡¿Acaso antes tenías un bebé en tu barriga?!Con siete meses de embarazo, ella había ido a pelear. Aunque asustó a su oponente, él quedó con el alma en un hilo. Sin embargo, ella se sentía orgullosa de haber ganado sin siquiera levantar un dedo. 




—Señorita Roche, es hora de que se divorcie del señor Arnaud y vuelva a casa. Usted es la única heredera que el Amo está esperando.~•~Por amor, Julianna aceptó el matrimonio concertado con Franklin William Arnaud. Hizo todo lo posible para ganarse el corazón de su marido, pero cuando su antiguo amor regresó, se dio cuenta de que todos sus esfuerzos habían sido en vano.Franklin le exigió el divorcio la noche de su aniversario de bodas, incluso a costa de amenazarla. Ella, desconsolada, finalmente abandonó todas sus ilusiones sobre él y regresó a casa para ser la heredera.La próxima vez que conoció a Franklin, ya no eran pareja, sino oponentes.—Señor Arnaud, ¿debería recordárselo otra vez? Nos hemos divorciado."Julianna, ese es el error más estúpido que he cometido en mi vida. Por favor, vuelve conmigo". 

—¡Hola, quiero emigrar a otro país!Margarita Hernández se paró frente a la ventanilla y entregó al funcionario del otro lado del vidrio todos los documentos que había preparado.El funcionario revisó los papeles y estampó el sello correspondiente en cada uno. Luego, sacó otra hoja y se la pasó a ella.—Señora, en quince días su trámite estará listo. Le pedimos que tenga paciencia.Margarita asintió con la mirada, se dio la vuelta y caminó hacia la salida. Sin embargo, justo cuando estaba por irse, escuchó el murmullo de los empleados detrás de ella.—¿Estoy viendo mal o es la señora Rodríguez la que está pidiendo emigrar? ¿Acaso discutió con el gerente Raúl?—Pero, aunque hayan discutido, ¿no es demasiado irse del país por eso? Si el gerente Raúl es famoso por ser un esposo amoroso, ¿qué pudo haber pasado para que la señora Rodríguez tomara una decisión tan difícil?—Ni que lo digas... Hace cinco años, la boda de ensueño que le organizó a la señora Rodríguez fue un evento que dio la vuelta al mundo. Hasta yo, que casi ni uso internet, me enteré. Hace tres años, cuando ella tuvo aquel accidente en el carro y el banco de sangre no tenía suficientes reservas, el gerente Raúl ignoró todas las advertencias y donó hasta la última gota de sangre que pudo para salvarla. Hace un año, la señora Rodríguez desapareció por tan solo una hora y él movilizó a todos los medios de comunicación para encontrarla. Y ahora ella se va a escondidas... Él se va a volver loco.Margarita escuchó las conversaciones a su espalda y una leve sonrisa apareció, aunque en sus ojos solo quedaba una profunda sorpresa.Sí, todo el mundo sabía cuánto la amaba Raúl Rodríguez. 



(Hombre malvado intenta recuperar el amor de su esposa + Hombre dominante conquista el amor)
(Mujer racional, madura, independiente y con carisma excepcional + Heredero sombrío e inaccesible, pero en realidad posee un corazón lleno de emociones sinceras)
Viviana Flores presenció el profundo amor que Cipriano Guzmán profesaba por ella, pero sufrió su traición.
Más ella se contuvo, engañándolo para que firmara los papeles del divorcio.
Al terminar su matrimonio, le comunicó tranquilamente: —Cipriano, no te quiero más, desaparece de mi vida.
A Cipriano tal cual corriente le hubiese pasado le replicó rasgando los papeles de divorcio y exclamando: —¿Y quién carajos habló de divorcio? ¡Yo por mi parte no estoy de acuerdo!
…
David Medina es un magnate poderoso, un hombre fuera de su alcance.
Ella no deseaba iniciar un conflicto con él, sin embargo, sus caminos se cruzaban con frecuencia.
En una celebración, algo ebria, ella de manera inadvertida jaló de su corbata, y él, aprovechando el momento, se inclinó hacia ella y murmuró en su oído con una voz sombría y confusa: —Tu exmarido te observa, ¿estás segura de querer actuar tan... provocativamente?
