Capítulo 55
••• Punto de vista de Ernesto •••
Estaba molesto. Llevaba una semana en la Manada Plenilunio, pero no había sido capaz de acercarme a Amelia. Además, sus visitas eran cada vez más esporádicas, a pesar de que yo fingía estar débil y herido.
Por otra parte, mis heridas casi habían sanado por completo y quedarme en la enfermería me aburría enormemente. Para despejarme un rato, decidí que exploraría la manada, una de las excusas que le dije a mi ex esposa para que me permitiera quedarme.
No pude expresar lo estupefacto que quedé por lo que vi.
Lo primero que me sorprendió fue la convivencia al interior de la manada. Todos sus miembros eran educados y parecían llevarse muy bien entre ellos: ¡prácticamente eran como amigos!
La segunda cuestión que me maravilló fue la extensión de la manada: era mucho más grande que la mía y toda su infraestructura era de primer nivel.
Por ejemplo, cada una de las acogedoras casas tenía un hermoso huerto, en el que crecían frutas y vegetales, irrigado por un

Haga clic para copiar el enlace
Descarga la aplicación Webfic para desbloquear contenido aún más emocionante
Encienda la cámara del teléfono para escanear directamente, o copie el enlace y ábralo en su navegador móvil
Encienda la cámara del teléfono para escanear directamente, o copie el enlace y ábralo en su navegador móvil