Capítulo 25
¿Fue Luisa la que regresó a buscarlo?
Él sabía que Luisa no sería tan cruel como para irse sin más.
—Entra.
Tan pronto como Carlos terminó de hablar, Carolina abrió la puerta y entró.
La sonrisa en los labios de Carlos se congeló por un instante, y su tono de voz dejó ver una clara decepción. —¿Cómo es que eres tú?
Carolina percibió la fugaz decepción en sus ojos y apretó los puños en silencio.
No preguntó quién más podría ser; en el fondo lo sabía: la persona que Carlos esperaba no era ella.
Carolina forzó una sonrisa en su rostro y, con tono preocupado, le preguntó: —Escuché de María que no te sientes bien. Vine a verte, Carlos, ¿ya te sientes mejor?
Carlos negó con la cabeza. —Ya estoy bien.
Carolina se acercó y se sentó junto a la cama, sacando su celular para mostrarle algo a Carlos.
—Carlos, mira, encontré en internet una guía turística sobre Sierra Azul. Podemos ir de viaje en auto. Llevaremos dos conductores, porque la región de Sierra Azul es muy extensa, y así será mucho más

Haga clic para copiar el enlace
Descarga la aplicación Webfic para desbloquear contenido aún más emocionante
Encienda la cámara del teléfono para escanear directamente, o copie el enlace y ábralo en su navegador móvil
Encienda la cámara del teléfono para escanear directamente, o copie el enlace y ábralo en su navegador móvil