Capítulo 16
Tal vez Andrés notó que Luisa estaba algo incómoda, así que dijo: —Primero revisa qué te falta y me dices, yo voy a subir a ducharme.
—Espera un momento.
Andrés se detuvo, giró la cabeza hacia ella. —¿Qué pasa?
Luisa abrió su mochila y sacó una botella de leche que le entregó. —Andrés, ¿podrías ayudarme a contactar con el laboratorio? Creo que esta leche podría estar en mal estado.
Andrés frunció el ceño. —¿Alguien quiere hacerte daño?
Luisa asintió con una expresión seria. —Parece que sí, pero no estoy segura. Mejor ser precavidos.
—Está bien, me encargaré de esto.
Andrés sacó su celular y marcó un número.
—Ven acá, tengo algo que necesitas hacer —Andrés habló por celular mientras se alejaba, su figura desapareciendo en la esquina del pasillo.
Luisa suspiró, relajando su cuerpo.
Justo cuando le entregó la leche a Andrés, se vio atrapada por su mirada profunda y oscura. En ese instante, Luisa sintió como si su corazón se hubiera detenido.
Sus ojos eran fascinantes.
No, no solo sus ojos

Haga clic para copiar el enlace
Descarga la aplicación Webfic para desbloquear contenido aún más emocionante
Encienda la cámara del teléfono para escanear directamente, o copie el enlace y ábralo en su navegador móvil
Encienda la cámara del teléfono para escanear directamente, o copie el enlace y ábralo en su navegador móvil