Capítulo 100
Carlos murmuró en voz baja: —Salió del hospital tan rápido... Vaya que tiene una vida resistente el hombre.
Santiago sospechaba que aquel hombre debía de ser el prometido de Luisa.
Carlos abrió apresurado la puerta del auto y bajó, caminando hacia ella.
...
Andrés llevaba una semana dado de alta.
Durante esos días, Luisa se había encargado de supervisarlo para que comiera únicamente alimentos ligeros y se cuidara muy bien.
Al principio no le molestaba, pero después de tantas comidas insípidas, empezó a hartarse un poco.
Tras insistirle con ruegos y súplicas, hoy por fin Luisa accedió a mejorar un poco el menú y lo llevó a comer fuera.
El restaurante al que lo llevó estaba en la zona más animada y concurrida del centro de la ciudad.
Era un establecimiento tradicional muy famoso en Puerto Bella, por cierto, un lugar donde tanto Andrés como Luisa habían comido desde que eran niños.
Era la hora del almuerzo y el sitio estaba abarrotadísimo. En la entrada, una larga fila de personas esperab

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